
El término zapallo suele generar confusión, especialmente en Argentina, donde se utiliza para referirse a diversas variedades de calabazas (Cucurbita spp.). Aunque muchas veces se le confunde con la calabaza, el zapallo comprende una gama más amplia de formas y tamaños. Uno de los más comunes es el zapallo anco, alargado y anaranjado, mientras que el zapallo cabutia (o kabocha) es esférico y verde.
El zapallo anco es uno de los favoritos por su sabor dulce y suave. Se caracteriza por su forma alargada y piel color naranja. Su uso es muy versátil en la cocina, desde sopas hasta asados.
También conocido como zapallo japonés, el cabutia es esférico, pequeño y verde oscuro. Su carne es densa y dulce, ideal para purés y postres.
De piel gruesa y carne firme, es más tradicional en la cocina argentina. Se utiliza comúnmente en guisos y estofados.
El zapallo prefiere climas cálidos y soleados con suelos bien drenados y ricos en materia orgánica.
La siembra se realiza en primavera, cuando las heladas hayan pasado, adaptándose a las condiciones climáticas locales.
Recomendamos una distancia entre plantas de 1 a 2 metros. Las semillas deben plantarse a una profundidad de 2 a 3 cm.
El riego debe ser regular pero evitando encharcamientos. Un mantillo de paja puede ayudar a mantener la humedad.
La polinización del zapallo es manual o por insectos. Un déficit de polinizadores puede llevar a una baja fructificación.
Hinojo: para qué sirve, cómo cultivarlo y sus usos culinarios
La cosecha se realiza cuando el tallo está seco y el sonido al golpear la cáscara es hueco. Cortar con un cuchillo afilado, dejando un pequeño trozo de tallo puede mejorar su almacenamiento, que puede ser de hasta 6 meses en un lugar fresco y seco.
Las semillas de zapallo pueden extraerse y secarse al sol para la próxima siembra. También son un delicioso snack cuando se tuestan.
Las preparaciones más comunes incluyen:
Para recetas más detalladas, visita nuestras próximas publicaciones.
Explorar el cultivo de zapallo puede ser una gran adición a tu huerta, con beneficios tanto gastronómicos como productivos.