
El carpincho, conocido científicamente como Hydrochoerus hydrochaeris, es el roedor más grande del mundo. Mientras que en Argentina, Uruguay y Paraguay se le denomina “carpincho“, en Brasil y a nivel internacional, se le conoce como “capibara”. Ambos términos se refieren al mismo animal, una especie que puede llegar a superar los 50 kg de peso, gracias a su gran tamaño y robustez.

carpinchos
El carpincho habita en diversas zonas y ecosistemas de Argentina, preferentemente en aquellos que están cercanos al agua. Se encuentran en esteros y humedales del Litoral, así como en el Delta del Paraná y en los Esteros del Iberá. Estos hábitats son ideales para el carpincho debido a su necesidad constante de agua para regular su temperatura corporal y mantener sus hábitos de alimentación.
El carpincho es un animal herbívoro. Su dieta está compuesta principalmente de pastos y plantas acuáticas, que encuentra abundantemente en su hábitat natural. Además, los carpinchos tienen un comportamiento social en grupos, lo que les permite establecer jerarquías y mantener un sistema de alerta y protección ante depredadores.
Los carpinchos son prolíficos en su reproducción. Un carpincho bebé al nacer es sorprendentemente bien desarrollado, siendo autosuficiente en poco tiempo. El tiempo de gestación de esta especie dura alrededor de 150 días. Las crías suelen ser cuidadas por la madre y protegidas en grupos, lo que asegura una mayor tasa de supervivencia.
El carpincho juega un rol vital en el ecosistema, actuando como controlador de la vegetación y siendo presa de grandes predadores como el yaguareté. Coexiste tanto con actividades agropecuarias como en zonas urbanizadas. Un ejemplo conocido es su presencia en lugares urbanizados como Nordelta o Canning, donde su interacción con entornos semiurbanos ha captado la atención pública.
En la tradición, se habla de la “miel de carpincho”, un término que se refiere a productos naturales atribuidos erróneamente al animal. Sin embargo, es el aceite de carpincho el que ha mantenido una tradición de usos terapéuticos. Por otro lado, el cuero de carpincho es valorado en indumentaria, debido a su durabilidad y su particular textura.
Con su presencia en múltiples ecosistemas y su relación con la cultura y la naturaleza argentina, el carpincho es una especie que sigue despertando interés y reflexión sobre la convivencia de la fauna autóctona con las actividades humanas. No te pierdas más sobre la fauna del campo argentino en nuestros artículos relacionados en Infocampo.