¿Hay empresas que subfacturan?: productores de tabaco denuncian evasión por U$S 700 millones anuales

tabaco telam

A cuatro días de su apertura y con la Copa Mundial de Fútbol ya finalizada, la Expo Rural de Palermo empezó su segunda semana con una agenda cargada de espacios para el diálogo.

Uno de ellos se desarrolló este lunes en el salón Ceibo y el tabaco, una de las economías regionales más importantes del norte del país, fue protagonista: la Federación Argentina de Productores Tabacaleros expuso la situación del sector.

La jornada incluyó la presencia de dos dirigentes: Enrique Cornejo, senador por Salta y productor tabacalero, y Óscar Aparicio, directivo de la Cámara del Tabaco de Jujuy. A ellos se sumó la Coordinadora de Negocios de la consultora ABECEB, Mariángel Ghilardi Sierra; y el secretario de la Cámara del Tabaco y Vicepresidente de la Cooperativa de Productores (ambas de Salta), Lucio Paz Posse.

LOS DESAFÍOS DEL TABACO

Desde el inicio, el espacio estuvo atravesado por los desafíos que nuclean al sector. “El gran desafío es poder seguir produciendo en Argentina, en un contexto bastante adverso que tiene que ver con el incremento de costos desde hace mucho tiempo”, graficó Lucas Posse, quien calificó a la situación sectorial como “compleja”.

¿Cuáles son esas adversidades? Los representantes y dirigentes se concentraron, principalmente, en dos de ellas: las derivadas del ingreso del productor y la ley del Fondo Especial del Tabaco.

8bb7f452 86ad 4c5d a9f0 36fe35c84fc3

El Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, representantes de las Cámaras del Tabaco y referentes del sector, presentes en la 138º Expo Rural.

“Hay empresas que integran la Cámara de la Industria del Tabaco, con las que trabajamos en conjunto y cumplen muy bien con el pago por ley, pero otras no”, remarcó.

Según el representante, las “cinco o seis empresas que subfacturan generan un déficit de alrededor de 700 millones de dólares por año”.

Además de la pérdida anual que se lleva la subfacturación —que llamó más bien evasión impositiva— Paz Posse hizo referencia a la posibilidad de que los productos incluídos en una de las últimas reglamentaciones aprobadas por el gobierno nacional  (y cuya reglamentación espera el sector) también tributen Fondo Especial de Tabaco e impuestos internos, y aportó una estimación: “Se podría llegar a una recaudación de 1000 millones de dólares anual”.

Conflicto en el tabaco: productores e industria no se ponen de acuerdo por los precios

Para las Cámaras, generaría una recomposición de los ingresos al productor, dentro de un mercado que comercializa el 20% de la producción de manera local, y exporta el 80%.

Paz Posse habló luego de una introducción que dieron Juan Martín Barrantes —delegado ante la ausencia de Nicolás Pino— y del Secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta.

La reunión también contó con la presencia de autoridades como Pablo Villamo, Presidente de la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas Lácteas (APYMEL), Eduardo Rodríguez, director del sector de Economías Regionales de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Diego Dorigato, Secretario de Desarrollo Agropecuario de Salta, y otros dirigentes tabacaleros.

EL TABACO Y SU APORTE A LA RECAUDACIÓN FISCAL

Un aspecto clave a tener en cuenta es que esta subfacturación y evasión no son irrelevantes, teniendo en cuenta que el sector tabacalero tiene un importante impacto en la recaudación fiscal. 

Así pudo verse en una presentación que realizó Mariángel Ghilardi, la investigadora de ABECEB, que detalló los resultados de una investigación sobre cómo esta cadena de valor, que se compone mayoritariamente de pequeños productores, genera empleo, divisas y recursos fiscales.

Entre otros datos, remarcó que la cadena tiene un importante impacto a nivel territorial: tres de las siete provincias que cultivan tabaco concentran más del 90%.

“Es una actividad que tiene mucha relevancia en su territorio porque al ser un empleo intensivo, la cadena sostiene el empleo rural”, dijo. Y agregó que, por ese motivo, “cualquier cambio regulatorio y tecnológico tiene impacto”.

Pero más significativo aún es que esta economía regional representa el 1,3% de la recaudación del Estado Nacional con todos los impuestos que atañen a la cadena (según datos proyectados a 2024).

Para dimensionar su relevancia, equivale al 72% de lo recaudado por el impuesto a los combustibles, al 30% del impuesto PAIS, o al 55% de lo que se recaudó en su momento por el impuesto a la riqueza.

“Si tenemos en cuenta solo los impuestos indirectos, el impuesto interno para los cigarrillos tradicionales hoy está en el 73%”, especificó Ghilardi sobre este impuesto que, hasta inicios del 2016, presentaba una alícuota ad valorem del 60%; luego, en mayo de aquel año y mediante el decreto 626/2016, el Poder Ejecutivo Nacional aumentó la el gravamen en 75% sobre el precio de venta al consumidor; en 2017 se bajó al 70% y se aplicó el mínimo (que quedó eliminado con la Ley Bases).

7de983d4 48f4 460e 8344 e533ee878fe6

La jornada “Oportunidades para el desarrollo y la innovación del sector tabacalero argentino” se realizó en el marco de La Rural de Palermo.

A ese impuesto coparticipable, se suma el del Fondo Especial del Tabaco (FET), que es específico del sector y tiene una alícuota cercana al 9,5% sobre el precio final de venta.

“El 80% de este fondo se destina a las provincias productoras y el 20% a la Nación”, repasó. Por último, al 73% y a ese 9,5%, se adiciona el Impuesto Adicional de Emergencia, que va directamente a nutrir las arcas de ANSES.

Ghilardi también apuntó que el sector tiene una ventana de oportunidad en los productos de nicotina sin humo —vapeadores y dispositivos similares—, con potencial de sumar facturación, recaudación y empleo.

A esto se suma otro la oportunidad para que la cadena local desarrolle la extracción y purificación de nicotina natural. “Hoy la regulación prohíbe la nicotina sintética, por lo cual ahí hay una oportunidad para la cadena para desarrollar y avanzar sobre eso”, planteó.

Esto, enmarcado en el timing regulatorio: los nuevos esquemas regulados bajo ciertos estándares le daría a Argentina una ventaja comparativa frente a otros países de la región que todavía no producen localmente ni cuentan con normativa vigente en la materia.

LA MESA REDONDA DEL TABACO

Por último, el cierre del encuentro estuvo marcado por la idea que atravesó las tres intervenciones; la del desafío convertido en oportunidad (aunque sin romantizar), especialmente, en las provincias del norte argentino.

Por el lado de Salta, el senador Cornejo profundizó sobre el mecanismo detrás de la evasión que anticipó Paz Posse.

Remarcó que un grupo de cigarreras —que concentra cerca del 40% del mercado— declara valores muy por debajo de los reales (paquetes declarados a $800 que se venden hasta a $2.500) para reducir su carga tributaria, lo que deriva en una fuga estimada en 700 millones de dólares anuales para el Tesoro Nacional.

Y manifestó la generación de empleo de la provincia que representa, que dejó un saldo 20.000 hectáreas producidas y cerca de 38.000.000 kilos la campaña pasada. “Están dadas las condiciones para seguir produciendo”, dijo el dirigente salteño.

También planteó la incorporación de un código QR en los paquetes de cigarrillos que permita a cualquier consumidor escanear el producto y conocer en el momento el precio declarado por el fabricante, con la idea de generar así un mecanismo de control ciudadano y georreferenciado hacia ARCA.

Oscar Aparicio, por su parte, resumió el espíritu del panel al recordar que “lo que nos enseñaron los viejos es a no bajar los brazos”, en referencia a la capacidad histórica del sector para sostenerse en contextos adversos.

En ese punto, se refirió a la cuestión generacional: “Vemos a muchos productores que no tienen la primaria o la secundaria terminada pero sus hijos o nietos son profesionales; ingenieros, abogados, doctores”.

Consultado sobre las oportunidades para su provincia, coincidió con Cornejo sobre el momento que atraviesa el sector —“de oportunidad”, dijo— y puso el foco en la trazabilidad y la calidad como activos del tabaco argentino frente al mundo, en un producto de exportación que se lleva el 85% de la producción a mercados como China y Europa.

También aportó una dimensión productiva poco visibilizada: solo en la etapa primaria del cultivo de tabaco Virginia, en Salta y Jujuy, se requieren entre 100 y 130 jornales por hectárea, una cifra que —advirtió— vuelve al sector especialmente intensivo en mano de obra en comparación con otros cultivos, y que explica por qué exportar tabaco es, en los hechos, exportar trabajo argentino.

De esta manera, el encuentro dejó en claro la importancia de atender los desafíos que nuclean al sector para poder tomar las oportunidades que existen para su desarrollo e innovación.

InfoCampo