
Doce trillones ochocientos diecinueve mil quinientos treinta y dos billones setecientos ochenta y ocho mil seiscientos catorce millones cuatrocientos mil por ciento, ó 12.819.532.788.614.400.000%.
Esa es, según el presidente Javier Milei, la inflación que hubo en Argentina desde que se creó el Banco Central de la República Argentina (BCRA) hace casi un siglo.
Y si se acota el análisis solo a las dos décadas y media del Siglo XXI, la suba de los precios acumulada desde la salida de la convertibilidad es del 168.500%.
Estas cifras fueron vertidas por el mandatario durante una cadena nacional que encabezó este jueves, acompañado por gran parte de su Gabinete y de los líderes de LLA en el Congreso, Patricia Bullrich (Senado) y Martín Menem (Diputados), para presentar “el conjunto de reformas estructurales más importantes de los últimos 91 años”, según subrayó.
Las mismas, que serán elevadas como proyectos de ley ante el Congreso, incluyen una reestructuración profunda del Banco Central, un “grillete fiscal” y “shutdown” del Estado cuando haya déficit, y medidas para impulsar los mercados de capitales y de seguros.
Milei afirmó que la reforma más importante es la de la carta orgánica del BCRA, con el objetivo de “poner fin con la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación”.
“Dicha estafa es más conocida como impuesto inflacionario, impuesto que a su vez permite aumentar los ingresos tributarios sin autorización del Congreso”, enfatizó.
Para el mandatario, el Banco Central “ha sido una herramienta que posibilitó el robo de la alta política”, que “no solo tomó lugar mediante la falsificación de dinero para financiar el Estado, sino que además a lo largo del tiempo tomó distintas formas de expropiación”.
Tras hacer un repaso por diversos hechos históricos que, según su punto de vista, profundizaron la crisis monetaria que este país ha vivido de manera crónica, hizo foco en la última reforma de la carta orgánica, ocurrida en 2012 durante la presidencia de Cristina Fernández de Kirchner, cuando se permitió emitir bajo cualquier pretexto, y se impidió responsabilizar penalmente a los funcionarios que “falsificaban el dinero de todos los argentinos”.
Así es que, “frente a esta pasión expropiatoria de la alta política”, Milei subrayó que han decidido poner fin a estos 91 años de historia y reformar la carta orgánica del Banco Central en base a cinco premisas fundamentales:
Sin embargo, Milei aclaró que “esta reforma no funcionará sola”, sino que “forma parte de un programa más amplio que incluye una reforma que hemos denominado ‘grillete fiscal’, una reforma al mercado de capitales y una reforma del mercado de los seguros”, continuó.
En cuanto al grillete fiscal, describió que se trata de una regla fiscal permanente que asegurará que la Argentina no puede votar ni sostener un presupuesto deficitario.
“¿Por qué necesitamos una ley y no alcanza con la buena voluntad del Congreso? Porque la historia nos enseñó que el Congreso es el gran aliado del gasto público, teniendo como ejemplo reciente el año pasado, cuando luchamos con uñas y dientes contra decenas de leyes que buscaban precipitar la quiebra del Estado”, acusó.
En este marco, detalló que el funcionamiento del grillete fiscal consistirá en que, si durante varios meses seguidos el resultado fiscal es deficitario, el Congreso dispondrá de algunas semanas para devolver las cuentas al equilibrio.
“Si no lo hace, entrará en vigencia automática el ‘shutdown’, se paralizarán las actividades no esenciales del Estado, se congelarán los gastos nuevos, no se adjudicarán contratos, no se tomará personal y se frenarán las transferencias discrecionales a las provincias”, puntualizó.
“Y, principalmente, durante lo que dure el grillete, el Presidente, el Vicepresidente, los senadores, los diputados, los ministros, secretarios y subsecretarios, no cobrarán un solo peso de sueldo. Por primera vez en nuestra historia, si la política no hace los deberes la política pagará el costo, no lo pagará la gente”, enfatizó.
En tanto, consideró importante dejar bien en claro que la ley protege en la letra de la norma las tareas y presentaciones esenciales del Estado: “Las jubilaciones, las pensiones, las asignaciones familiares y universales, el seguro de desempleo, la salud, la seguridad, la defensa nacional y el servicio penitenciario entre otros, quedarán expresamente exceptuados”, aseguró.
También sostuvo que se invitará a adherir a las provincias, porque “es la oportunidad para que cada gobernador predique con el ejemplo y le demuestre a su gente que cuando las cuentas se desordenan es la política la que debe dar un paso al frente y pagar el precio y no la sociedad”.
Luego, Milei precisó que se enviarán dos proyectos para recuperar la profundidad del sistema financiero.
“Para que una economía crezca, se necesita inversión; es decir, ahorros puestos a disposición con fines productivos. Por eso vamos a impulsar un proyecto de liberalización profunda de nuestro mercado de capitales, que modificará varias leyes con una misma idea: correr al Estado del medio y dejar que el ahorro fluya hacia quién quiere producir”, sintetizó.
Como un ejemplo, citó al mercado de bonos corporativos y afirmó que se permitirá su emisión en moneda extranjera, unidades de valor u otras unidades de medida, y que lo mismo se hará con el financiamiento colectivo, que en el mundo funciona hace años, pero “acá una ley que nadie pidió lo llenó de requisitos y lo destruyó”.
“Esta reforma asegurará que, a medida que la economía se recupere, y la gente vuelva a ahorrar, ese ahorro se transforme en fábricas, en maquinarias y en trabajo. Solo así se profundiza el círculo virtuoso de crecimiento”, indicó.
Para cerrar, Milei opinó que “un mercado de seguros accesibles es esencial en toda sociedad moderna y cuando no ofrece cobertura adecuada la gente termina demandándole protección al Estado”.
En tal sentido, consideró que “el mercado de seguros argentino es burocrático, limitado e ineficiente”, y que por eso se enviará al Congreso un proyecto de reforma estructural también de este rubro.
“Habrá libertad absoluta para que las compañías diseñen y ofrezcan productos sin autorización previa del regulador, que se enfocará solo en la solvencia de las empresas y en cuidar a los contratantes frente a las estafas. Así se impulsará la innovación abaratando el costo de los seguros y mejorando las prestaciones. Nuestros seguros se volverán más simples, más rápidos y más baratos”, mencionó.
El cierre, en tanto, fue con toques poéticos: “Estas reformas tienen una secuencia legislativa, pero están todas interconectadas, el déficit cero nos alejará del fruto venenoso del árbol prohibido que es la emisión monetaria. La reforma del Banco Central le impedirá al político falsificar esos frutos y un mercado financiero profundo permitirá acceso al crédito, a mejores condiciones y cobertura para que los agentes puedan perseguir sus propios proyectos en libertad”.
“Así, entre todas ellas, pondrán fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad, decadencia y nos permitirá hacer a la Argentina grande nuevamente. Porque como siempre decimos, nuestro objetivo es hacer de la Argentina el país más libre del mundo”, concluyó.