
“Venimos de la mayor cosecha de nuestra historia y hoy vemos potencial para volver a producir en esos niveles”.
La frase fue pronunciada por Ramiro Costa, gerente general de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y resume en pocas palabras un extenso informe que presentó este martes por la mañana y en el que la entidad pronosticó una cosecha 2026/27 que será nuevamente récord, siempre que el clima -como se prevé- acompañe.
En su histórico edificio ubicado en pleno centro porteño, la Bolsa realizó una nueva edición del lanzamiento de la Campaña Gruesa, evento en que dio a conocer sus perspectivas productivas para el ciclo que está dando sus primeros pasos.
Según resumió Costa, la producción proyectada alcanzaría las 157,9 millones de toneladas, levemente por encima -solo un 0,5%- de las 157,1 millones de la última campaña.
En tanto, la siembra total, contabilizando los seis cultivos más importantes del país (soja, maíz, trigo, girasol, sorgo y cebada), se ubicaría en 37 millones de hectáreas, también prácticamente sin cambios frente a la temporada pasada (una suba de apenas 0,2%).
Para cada grano, las perspectivas presentadas por Costa fueron las siguientes:
Se observa que el maíz volvería a romper su techo y alcanzar otro récord, mientras que la soja se ubicaría en su tercer mejor producción de la historia (de acuerdo con los registros de la Bolsa).
De todos modos, Costa aclaró: “Los 157,9 millones de toneladas no son todavía un resultado: son el potencial que vemos hoy y dependerán de cómo evolucionen el clima y las decisiones productivas durante los próximos meses”.
En tanto, las exportaciones crecerían un 6,9%, hasta alcanzar los U$S 41.497 millones, mientras que el Producto Bruto Agroindustrial llegaría a U$S 54.297 millones.
“La producción se sostiene, pero su aporte económico crece. Ese es uno de los mensajes centrales de esta campaña: podemos volver a producir en niveles récord y, al mismo tiempo, generar más valor y más exportaciones para la Argentina”, valoró Costa.
Para eso, un aspecto fundamental es que hay al menos un tercio de los productores que incrementaría su nivel tecnológico, con mayores inversiones y la adopción de tecnologías que permitan obtener un salto en los rindes.