Desde su lugar de origen en Bolívar (Buenos Aires), Andrea Sarnari, en su rol recientemente ratificado como presidenta de la Federación Agraria Argentina (FAA), recorre miles de kilómetros por todo el país para conocer de primera a mano la situación de los pequeños y medianos productores que forman parte de la entidad.
Este miércoles, la parada fue en Colonia Almada (Córdoba), donde participó de la jornada “Ganadería Recargada” organizada por el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), y dialogó con Infocampo precisamente sobre el presente positivo que atraviesa la actividad de la producción de carne.
Y allí relató precisamente su experiencia al recorrer tantas rutas y caminos, y ver la situación en que están los campos de todo el país: advirtió una fuerte falta de infraestructura rural que actúa como una suerte de obstáculo para que el denominado “boom ganadero” se refleje con toda plenitud.
-¿Cómo analizan desde Federación Agraria el contexto favorable para la ganadería? ¿Los pequeños productores también perciben este panorama?
-Estamos en una situación positiva dada fundamentalmente por el precio que tiene la carne hoy, que le permite mayor rentabilidad al productor. Pero esa es la foto de hoy; no podemos dejar de mirar toda la película de los tantos años que venimos sufriendo de malas condiciones, de falta de apoyo por parte de las políticas públicas. Ahora es momento de acompañar al ganadero con políticas que incentiven a recomponer el stock, a mejorar en genética, pero también a recomponer la infraestructura necesaria para que la ganadería vuelva a ser protagonista en la Argentina.
-¿Qué fallas de infraestructura advierten?
-Hoy estamos aquí en Córdoba y cuando uno viene para estas regiones va viendo los campos sin alambres, que no hay molinos. La realidad es que la infraestructura no está en condiciones para volver a tener la ganadería que tuvimos en algún momento. Por eso hay que acompañar al productor para que pueda reinvertir en esa infraestructura necesaria para poder ser de nuevo un productor ganadero que le dé mayor stock y mayor capacidad de producción de carne para una Argentina que tiene hoy las puertas abiertas al mundo, que puede salir a exportar y que además tiene que seguir manteniendo el mercado local.
-¿Qué apoyo es el que necesita el productor? ¿Financiamiento?
-Nunca las políticas son lineales, siempre hay como varias cosas para hacer en cada uno de los sectores. En la ganadería, claramente que el financiamiento es necesario, primero para recomposición de vientres, pero también para mejorar en genética. Y como te decía antes, tiene que haber una política de financiamiento destinada a esa infraestructura que no se ve reflejada en el primer año de ejercicio o cuando vendés el primer ternero de la vaca. Son ciclos que tienen que acompañar las políticas de mediano o largo plazo. Y eso es lo que hay que mirar, por ejemplo, en la ganadería: que el ciclo de la ganadería no es el mismo que el agrícola o que el de alguna economía regional. Esa es una parte.
-¿La otra?
-La otra parte que hay que mirar con atención es la alta carga impositiva que tenemos los productores, y que no es solo las retenciones. Hay que rediscutir una reforma integral, ver qué impuestos estamos pagando, cómo esos impuestos están impactando en nuestra economía y qué destino tienen esos recursos, porque también la falta de infraestructura que hoy tenemos en gran parte es porque los destinos de los impuestos que hemos pagado –por jemplo, en retenciones–, no han vuelto ni en rutas, ni en caminos, ni en hidrovías, ni en trenes, ni en escuelas. Porque también si pensamos en la ganadería, tenemos que pensar en el arraigo de la familia en el territorio: donde hay una vaca, hay una familia cuidándola. Tenemos que pensar en escuelas rurales, tenemos que pensar en conectividad, en electrificación. Hay que pensar en una planificación estratégica y que esas planificaciones sean a mediano y a largo plazo.
-Todos estos, imagino, son los ejes que estarás planteando en esta nueva gestión al frente de Federación Agraria…
-Sí, eso fue de alguna manera delineado en nuestro congreso, donde siempre no solo hacemos una evaluación de la gestión que venimos llevando adelante, sino que también planificamos para el año siguiente. Claramente, en ganadería el trabajo de nuestro congreso nos determina para el próximo año trabajar en una planificación integral. Todo lo que venimos hablando requiere de un pensamiento integral de todo el sector ganadero.
-Por último, uno de los temas que se tocó aquí fue la aplicación a partir de enero del reglamento antideforestación de la Unión Europea. ¿Cuál es la posición de la FAA al respecto?
-Lo primero es que nosotros por supuesto que estamos en contra y nos hemos manifestado así desde siempre con respecto a esta resolución 1115, porque nos parece que es una medida paraarancelaria que está poniendo Europa para permitir o no el ingreso de la carne argentina. Es una traba comercial, claramente tiene ese significado. Ahora bien, no está en poder ni de la Argentina ni de los productores cambiarla y modificarla. Como entidad, y a través del IPCVA, sí se ha hecho mucho demostrar que somos un país que producimos carne en muy buenas condiciones y que no estamos deforestando para hacer ganadería. Ese trabajo ya se hizo. Ahora tenemos que prepararnos y aggiornarse aquellos que queramos exportar. Nos vamos a tener que acomodar a esos sistemas para poder acreditar que no estamos haciendo ganadería en lugares deforestados. Es inevitable eso, porque no depende de la Argentina. ¿Y qué tiene que hacer el productor? Bueno, buscar alguna de las plataformas que están habilitadas por la Secretaría de Agricultura -una de ellas es VISEC–, acreditar allí los lotes y los campos ganaderos, demostrando que no son lugares deforestados, y con eso se obtiene la certificación para poder exportar.